en un río de saliva,
de repente tu beso
me detiene y borra el mapa
de donde iba.
En primera encontrar la tinta,
luego el valor de dejarme sin vida,
paloma con mil espinas.
Hoja vacía.
Cómo atenderte
mientras mi tren de alegría
se va, se va...
tú no serás la que éste camino,
sola,
tengas que desandar.
Si al menos
me acompañara tu recuerdo
y no esta sombra amarrada
si le garantizara esta noche
tu pelo a mi almohada.
Nada.
Hoja vacía.
Penas de noche
vertidas en día,
fogatas y luciérnagas
en Andalucía.
Carmen nunca mía
Quién tus aretes
para pellizcarte la oreja
y besarte los cachetes... esos aretes de plata
luna me matas...
nada me matas
hoja vacía que rasgas
las notas de noche
vencidas en guitarra
y erratas
porque hagas lo que hagas... Andalucía.
