Monday, February 07, 2011

El día que descanso

hago un viaje
de boleto
ida y vuelta al pasado
y a veces
suele pasar
que me encuentro
un contemporáneo
y al preguntar
cómo me va
yo estoy un pelin
desfasao.

Tomo cerveza
en los bares
que frecuentaba en preparatoria
(antes de las artes amatorias
antes de no amar y amueblar)
aunque ahora
sean mueblerías;
la mesa junto al baño
sigue siendo mía...
platico con los amigos de antaño
aunque para ser sincero
más lavaditos, más presentados
siento que me engaño,
me pierdo
con tanto nuevo empleo, crédito e hijos:
resulta que nadie tiene un sentimiento fijo
pero si la tasa de interés de su crédito hipotecario
y de su terrenito mortuario.
Su cajita de zapatos.

Escucho esa música, ah!!! esa música...
el acetato vuelve a rodar
y yo lloro
a treinta y tres lágrimas por minuto
pero llegan clientes
y todos a bailar
mientras yo me acuerdo de tí
y me pregunto
porqué si estoy en el ayer
namás no te puedo ver.

Me doy cuenta de que este ayer no es el ayer y sin embargo el viaje
valió la pena?... dónde estás ahora; ya no estás en las respuestas,
nunca estuviste en las preguntas, ni ahí donde los tiempos se juntan,
donde la belleza desconyunta, donde barras y bares y barítonos barómetros y baruntas.

Donde estás?...

Llego a trabajar
con un jet lag que no conoce la piedad,
totalmente flipado;
ya te volveré a buscar la próxima semana
cuando vuelva a descansar.
Aunque te digo una cosa:
a medida
que pasa el tiempo
cada vez descansar
se hace más
cansado.

I was happy in the haze of a drunken hour but heaven knows im miserable now

Hacia tanto

Hacia tanto