Quisiera
saber de ti
más seguido
saber de ti
a cada instante
...quisiera
decirte
que estoy aquí
y estuve en Cilpancingo,
quisiera
llevarte de la mano
a darle una caricia a
aquel niño
quisiera
que vieras
el atardecer conmigo
desde el edificio
de la calle Congreso de Anáhuac;
pero aún no nacías
y ya crecías en mis ojos
como nube llena de agua,
tenía libros
de Isaac asimov
y de un tal Gabo
tenía un hermanito
con el que jugaba
a ir construyendo
diferencias,
ya me hacía falta
tu presencia.
Tenía un Intellivision
y discos de Enrique y Ana
mantequilla en
hoja de tamal
y la sonrisa
de mamá,
un cine a unos
pasos
y una estación de radio
(Tania Libertad,
María Dolores Pradera,
Rudy Grajales, boleros varios)
sabor a chicle
cada que iba
por las tortillas
y raspones
en las rodillas
por un río inmenso ahora charco
que tenía que cruzar
para acercarme
al fuego del comal,
me daban tacos dorados
y atole de piña,
nunca había oído tu canción
y ya tarareaba
tu nombre niña
mientras dábamos vueltas
en triciclo
al árbol de navidad,
y no, no te engaño;
nunca tuve
una infancia normal
porque
en lugar de sombra
me acompañaba
un vacío,
tenía llamas
en lugar de frío
y noche tras noche
me incendiaban
aunque cerrara la puerta,
entonces rezaba y quería
conjurar el fuego
con el rocío de la huerta,
no es extraño?
increíblemente
inolvidable?
desde entonces ya era
tu nombre
el crucifijo para
mis males,
quién era yo
y porqué
te esperaba?
porque le tenía
desde entonces
tanta confianza
a tu noche
y a tu magia?
,había carreteras
nocturnas
con parqueos
en gasolineras
fantasmales y
fue en esos viajes por el istmo
que por primera vez
esperé durante toda la noche
al día,
fue en esas
montañas
donde me posesionó
la melancolía…
cuando mi corazón
era bendito
y mis labios pequeñitos
ya rogaba
yo por tus besos, ya soñaba
yo despierto
y pugnaba
por transformar
tu ausencia
en palabras
mientras tú
te conformabas
volando
como materia en las galaxias.
Faltaba mucho
para que
me llegaras
a salvar
de las noches
sin pegar un ojo
desde tus lunas de cielo rojo;
faltaba
que te procrearan
que me trasladara
que nacieras
que me separara
que crecieras
que estudiara
que probara el vino
que torcieras caminos
faltaba que yo
leyera: “has soñado
a un hombre que te sueña?”
faltaba que de
la frase:
“nada es verdad,
todo está permitido”
te hicieras dueña,
faltaban los hermosos,
los malditos, los diablos guardianes,
los hombres que no amaban
a las mujeres, los Buendía;
faltaban un bar
y una librería,
uy! Faltaba tanto
para llamarte mía…
Y el niño,
viendo las estrellas,
sonreía; había
nacido por fin
aquella a quien
ya amaba;
a ti te arrullaban,
dormías,
para nada sospechabas
que ya habías
provocado
poemas y cartas
…y aún ni pronunciabas
tu primera palabra
Or something like that: pop emas, problemas, enemas sentimentales, enemigos existenciales.
Wednesday, August 08, 2012
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I was happy in the haze of a drunken hour but heaven knows im miserable now
Hacia tanto

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