Wednesday, August 08, 2012

Chilpancingo

Quisiera


saber de ti

más seguido

saber de ti

a cada instante

...quisiera

decirte

que estoy aquí

y estuve en Cilpancingo,

quisiera

llevarte de la mano

a darle una caricia a

aquel niño

quisiera

que vieras

el atardecer conmigo

desde el edificio

de la calle Congreso de Anáhuac;

pero aún no nacías

y ya crecías en mis ojos

como nube llena de agua,

tenía libros

de Isaac asimov

y de un tal Gabo

tenía un hermanito

con el que jugaba

a ir construyendo

diferencias,

ya me hacía falta

tu presencia.

Tenía un Intellivision

y discos de Enrique y Ana

mantequilla en

hoja de tamal

y la sonrisa

de mamá,

un cine a unos

pasos

y una estación de radio

(Tania Libertad,

María Dolores Pradera,

Rudy Grajales, boleros varios)

sabor a chicle

cada que iba

por las tortillas

y raspones

en las rodillas

por un río inmenso ahora charco

que tenía que cruzar

para acercarme

al fuego del comal,

me daban tacos dorados

y atole de piña,

nunca había oído tu canción

y ya tarareaba

tu nombre niña

mientras dábamos vueltas

en triciclo

al árbol de navidad,

y no, no te engaño;

nunca tuve

una infancia normal

porque

en lugar de sombra

me acompañaba

un vacío,

tenía llamas

en lugar de frío

y noche tras noche

me incendiaban

aunque cerrara la puerta,

entonces rezaba y quería

conjurar el fuego

con el rocío de la huerta,

no es extraño?

increíblemente

inolvidable?

desde entonces ya era

tu nombre

el crucifijo para

mis males,

quién era yo

y porqué

te esperaba?

porque le tenía

desde entonces

tanta confianza

a tu noche

y a tu magia?

,había carreteras

nocturnas

con parqueos

en gasolineras

fantasmales y

fue en esos viajes por el istmo

que por primera vez

esperé durante toda la noche

al día,

fue en esas

montañas

donde me posesionó

la melancolía…

cuando mi corazón

era bendito

y mis labios pequeñitos

ya rogaba

yo por tus besos, ya soñaba

yo despierto

y pugnaba

por transformar

tu ausencia

en palabras

mientras tú

te conformabas

volando

como materia en las galaxias.

Faltaba mucho

para que

me llegaras

a salvar

de las noches

sin pegar un ojo

desde tus lunas de cielo rojo;

faltaba

que te procrearan

que me trasladara

que nacieras

que me separara

que crecieras

que estudiara

que probara el vino

que torcieras caminos

faltaba que yo

leyera: “has soñado

a un hombre que te sueña?”

faltaba que de

la frase:

“nada es verdad,

todo está permitido”

te hicieras dueña,

faltaban los hermosos,

los malditos, los diablos guardianes,

los hombres que no amaban

a las mujeres, los Buendía;

faltaban un bar

y una librería,

uy! Faltaba tanto

para llamarte mía…



Y el niño,

viendo las estrellas,

sonreía; había

nacido por fin

aquella a quien

ya amaba;

a ti te arrullaban,

dormías,

para nada sospechabas

que ya habías

provocado

poemas y cartas

…y aún ni pronunciabas

tu primera palabra

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I was happy in the haze of a drunken hour but heaven knows im miserable now

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